El 5 de abril es el último día en el que el Museo recibe público. Después de esa fecha, se iniciarán las obras de conservación del edificio, hasta finales de diciembre de este 2026.
La colección de postales fotográficas del Museo de historia Natural de Concepción muestra los centros neurálgicos de crecimiento económico, residencial y de esparcimiento de la región del Biobío a través de vistas de Lota, San Pedro de la Paz, Talcahuano y Lirquén.
Estas imágenes reflejan el interés de las casas editoras por difundir un imaginario local y comunitario sobre la modernización que comenzó en el Biobío a fines del siglo XIX.
En esa época se incorporaron nuevas fuentes de explotación de recursos naturales como el trigo y el carbón, que incrementaron la actividad económica regional y el entramado urbano, especialmente en los polos de industrialización manufacturera como Tomé y Coronel (Brito & Vivallos, 2008:52).
Las tarjetas más solicitadas eran las panorámicas tomadas desde el Cerro Caracol, en que se visualiza este crecimiento demográfico (Cartes, 2012).
Estos densos espacios comunales buscaban evitar la dispersión espacial y fomentar las economías de mediana escala, bajo los parámetros de un modelo de desarrollo de industrialización por sustitución de importaciones.
En las postales son relevantes las áreas de socialización y estructuras icónicas como el Hospital Regional, la Plaza de la Independencia, el Parque Ecuador y la Universidad de Concepción.
Los espacios y construcciones transmitieron referencias sobre cómo la comunidad penquista quería ser vista (Cartes, 2012). Este relato es recogido por el Gobierno local al presentar la capital regional como una ciudad universitaria y cultural (Municipalidad de Concepción, 2014:5).
La colección también contiene paisajes naturales del Biobío como playas, lagunas y río, ya que la comunidad penquista a nivel discursivo tiene una relación identitaria y económica con estas fuentes hídricas.