CIERRE TEMPORAL DEL MUSEO
Producto del decreto de Zona de Catástrofe para el Biobío, el Museo se mantendrá cerrado hoy domingo 18 de enero.
Se suspenden actividades programadas y la atención a público.
CIERRE TEMPORAL DEL MUSEO
Producto del decreto de Zona de Catástrofe para el Biobío, el Museo se mantendrá cerrado hoy domingo 18 de enero.
Se suspenden actividades programadas y la atención a público.
Pesas, puntas de proyectil, raspadores y perforadores son ejemplos de la habilidad técnica y vida cotidiana de los diaguitas que se observan en la colección de piezas líticas del Museo de Historia Natural de Concepción.
Los objetos líticos enseñan el desarrollo de actividades económicas y productivas como la agricultura, la pesca y el desarrollo textil. Por ejemplo:
Su elaboración en la cultura diaguita alcanzó un refinamiento tan acabado como el adquirido con la cerámica, pese a la aparente sencillez de su técnica.
Para su manufactura se utilizaron materiales como la andesita, basalto y granito, extraídos en la cercanía de los ríos.
Se pueden distinguir 2 tecnologías empleadas para su elaboración:
Con el desbaste de la roca crearon filos precisos y durables para herramientas destinadas a cortar, raspar o perforar.
Las piezas deseadas eran logradas mediante sucesivas etapas de reducción por percusión y aplicación de presión con otro objeto, generalmente un hueso con la dureza adecuada.
Un ejemplo son las puntas de proyectil. La piedra a tallar comúnmente era de grano fino, de sílice u obsidiana. Ésta era golpeada con otra roca de mayor dureza, el percutor, para lograr trozos planos llamados lascas.
Luego, se seleccionaba y tallaba una lasca con el percutor para obtener la forma base. Finalmente se presionaban los bordes con un hueso endurecido para afinarlo.
Las distintas formas y dimensiones de las puntas de proyectil revelan la destreza técnica de los diaguitas en relación a las distintas superficies a tallar.
Se confeccionaron a partir de la fricción entre piedras de diferente dureza y la suma de arena y agua. Si necesitaban modificar más la forma de la roca, ésta se afinaba por golpes con un percutor resistente, para luego frotarla contra una superficie rugosa.