Se informa que el Museo de Historia Natural de Concepción se encuentra cerrado temporalmente, producto de las obras de conservación que se realizan en su edificio.
La apertura se proyecta para enero del 2027. Búscanos en Instagram @mhnconcepcion
Se informa que el Museo de Historia Natural de Concepción se encuentra cerrado temporalmente, producto de las obras de conservación que se realizan en su edificio.
La apertura se proyecta para enero del 2027. Búscanos en Instagram @mhnconcepcion
Actualmente enfrentamos una triple crisis planetaria: vivimos en un planeta más cálido, con menos biodiversidad y más contaminado. Estos desafíos no solo afectan nuestro entorno, sino que también ponen en riesgo nuestro bienestar y el futuro de todas las especies que habitan el planeta.
En el marco del Festival de la Ciencia 2024, el Museo de Historia Natural de Concepción y los Centros CR2, y COPAS Coastal e IEB, realizan una intervención en la presente Muestra Permanente, específicamente, en las vitrinas laterales “El Borde Costero”, “El Río Bío-Bío” y “El Bosque”. El darnos cuenta de cómo ha cambiado nuestro paisaje es una oportunidad para activarnos y comenzar a generar cambios.
Junto con la incorporación de elementos contaminantes, que lamentablemente hoy encontramos en el paisaje, también han sido incluidos en la muestra algunas criaturas creadas a partir de nuevos nichos de contaminación. Por ejemplo, jugamos a imaginar qué criatura podría surgir de las islas de plásticos presentes en los océanos o de las toneladas de ropas presentes en el desierto de Atacama.
Te invitamos a descubrirlas y a reflexionar a partir de los distintos elementos y contenidos que ofrece esta muestra.
Contaminación (El Borde Costero)
La contaminación lumínica que desorienta a las especies nocturnas, el ruido ensordecedor de las ciudades, los plásticos llegando al océano y la presencia de sustancias químicas tóxicas en suelos, aire y aguas están creando un cóctel letal para el planeta. Esta combinación de factores altera los ritmos naturales, dificulta la reproducción y la migración de muchas especies, y pone en peligro la salud de los ecosistemas.
Pérdida de biodiversidad (El Río Bío-Bío)
La deforestación, la urbanización, la agricultura e industria forestal intensiva y la sobreexplotación pesquera están destruyendo y deteriorando los hábitats que sustentan la biota de nuestro planeta. La pérdida de cada especie debilita la red de la biosfera, altera los ciclos naturales y pone en riesgo nuestra propia supervivencia. La disminución de la biodiversidad amenaza la estabilidad climática y nuestra seguridad alimentaria e hídrica.
Cambio climático (El Bosque)
El aumento en la concentración de gases de efecto invernadero en la atmósfera, causado por las acciones humanas, no solo ha incrementado la temperatura, sino que ha desencadenado transformaciones drásticas en nuestro planeta. Estas incluyen la desertificación, el derretimiento de glaciares, el aumento del nivel del mar, la acidificación de los océanos y un incremento en la frecuencia e intensidad de sequías, inundaciones, incendios forestales y marejadas. Todo esto pone en riesgo la persistencia de numerosas especies y ecosistemas.
La triple crisis planetaria es un desafío sin precedentes, pero también una oportunidad para reinventarnos. La transición hacia una economía circular y baja en carbono y la conservación de los ecosistemas son pasos claves hacia un futuro sostenible. Al apoyar a las comunidades locales, exigir políticas ambientales más ambiciosas y adoptar un estilo de vida más respetuoso con el medio ambiente, podemos construir un mundo, y una región del Biobío, más justa y equitativa.
Compartimos el texto de Carl Sagan & Ann Druyan, “Sombras de antepasados olvidados”, escrito en 1992, que sigue teniendo validez más de 30 años después:
“Hace 3.000 millones de años, la vida había cambiado el color de los mares interiores; hace 2.000 millones de años, la composición general de la atmósfera; hace 1.000 millones de años, el tiempo atmosférico y el clima; hace un tercio de 1.000 millones de años, la geología del suelo; y en los últimos centenares de millones de años, el aspecto detallado del planeta. Estos cambios profundos, causados todos por formas de vida que tendemos a considerar «primitivas» y desde luego por procesos que calificamos de naturales, dejan en ridículo los temores de quienes piensan que los hombres, con su tecnología, han conseguido ahora «el fin de la naturaleza». Estamos extinguiendo muchas especies; quizá incluso consigamos destruirnos a nosotros mismos. Pero esto no es nada nuevo en la Tierra. Los seres humanos serán entonces únicamente los últimos de una larga secuencia de especies que aparecen en escena, introducen algunas modificaciones en ella, matan a algunos miembros del reparto y luego abandonan la escena para siempre. Nuevos protagonistas aparecen en el acto siguiente. La Tierra continúa. Ya vio cosas semejantes.”